¿Alianzas? ¿Para qué?
Editorial El Universal 16 de febrero de 2010
A la mayoría de los mexicanos le incomoda el concepto de alianzas entre partidos. En todas las encuestas difundidas hasta la fecha, incluyendo la que publica hoy este diario, aproximadamente 60% de los ciudadanos —sin distingo de militancia partidista— rechaza esa posibilidad. ¿Entonces porqué los partidos siguen haciéndolas? Es una paradoja: son rentables para hacer campaña y mover votantes, pero decepcionan cuando se transforman en gobierno. El problema, entonces, no son las alianzas en sí mismas sino la ausencia de un programa de acción común que se prolongue después de las elecciones.
