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sábado, 10 de abril de 2010
Por qué estamos peor que nunca
Reseña de El naufragio del hombre, de Santiago Alba Rico y Carlos Fernández Liria
Pascual Serrano 7 Abril 2010
Le Monde Diplomatique-Rebelion
Tras varias publicaciones conjuntas (Dejar de pensar, Volver a pensar, Cuba 2005), el tándem Santiago Alba Rico y Carlos Fernández Liria vuelve a reunirse en un libro que aborda nada menos que el futuro del hombre y la viabilidad del capitalismo.
Existen muchas obras que intentan describir la criminalidad del capitalismo, pero la primera parte de este libro, la que corresponde a Alba Rico, nos describe esa criminalidad desde la ética y los valores.
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miércoles, 31 de marzo de 2010
Soberanía alimentaria
Podemos alimentar al mundo
Esther Vivas 30 Marzo 2010
Blog
Aportación al taller sobre agroecología y soberanía alimentaria en la 2a Conferencia sobre Decrecimiento – Barcelona, 26 al 28 de marzo 2010.
Vivimos un contexto de crisis sistémica múltiple: económica, ecológica, alimentaria, de los cuidados, energética… Y el sistema capitalista, lejos de dar respuesta a unas crisis que él mismo ha creado, apuesta por una huída hacia delante: mayor privatización de los servicios públicos, expolio de los recursos naturales, soluciones tecnológicas al cambio climático, ayudas a las empresas privadas y a la banca.
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jueves, 25 de marzo de 2010
Pensar en los márgenes
Juan Manuel Aragüés PorEsto 24-marzo-2010
El periódico de Aragón
El poder ya no obliga, sino que seduce. Sus mecanismos no son, en primera instancia, aparatos represivos.
Durante dos viernes consecutivos, hemos celebrado en la Facultad de Filosofía unas jornadas que, bajo el título ¿Liquidar la Modernidad?, han querido ser una reflexión crítica sobre la sociedad contemporánea, a partir de la obra de autores contemporáneos del ámbito de la filosofía, la sociología o el feminismo. Las ponencias han partido todas ellas de la convicción de que, en esta sociedad de pensamiento único, en la que se moldean los gustos y prácticas de los individuos a escala planetaria, construyendo lo que ya McLuhan hace años definió como la aldea global, es posible encontrar grietas para pensar otro mundo.
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martes, 16 de marzo de 2010
Postrados, en lo fundamental
Rolando Cordera Campos La Jornada 14 de marzo de 2010
Sorpresa: en la diversidad hay unidad. En la Cámara Americana de Comercio, el presidente Calderón insiste en la necesidad de retomar las reformas estructurales para consolidar la recuperación, mientras su secretario de Economía ilustra a reporteros e inversionistas estadunidenses sobre la posibilidad de crecer sin hacer reformas estructurales. Y aunque no lo creamos, ambos tienen o pueden tener razón, si se toman la molestia de informarnos lo que entienden por crecimiento, por un lado, y reformas estructurales, por el otro. Van dos sugerencias:
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lunes, 8 de marzo de 2010
Luchemos por un final feliz
"Capitalismo: una historia de Amor" de Michael Moore
Carlos Martínez Rebelión 07-marzo-2010
Michael Moore es de sobra conocido por todos nosotros, su carrera empezó con el documental "Roger y yo" que trataba sobre el desmantelamiento de la industria automovilística en EE.UU. Moore fue un joven que tuvo el coraje y la valía para llevar a las pantallas del cine el drama de una familia obrera de EE.UU. Veinte años después, el discurso del cineasta se ha radicalizado, basta con leer a los críticos de cine de los grandes medios a los que ya no les "hacen gracia" los documentales de Moore. ¿El motivo? El documentalista no se esta limitando a denunciar las injusticias "del sistema", ha ido más allá.
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domingo, 7 de marzo de 2010
Catástrofes en el capitalismo: No tenemos agua ni alimentos, tenemos balas para ti
Catástrofes en el capitalismo: No tenemos agua ni alimentos, tenemos balas para ti
Troyano
Rebelión 06-febrero-2010
Una característica común entre el sismo de Haití y el de Chile ha sido la falta de metodologías efectivas para ayudar a la población afectada. Como podemos darnos cuenta las instituciones similares a “Defensa Civil” no se ven en escena o no existen. Estas deberían cumplir su rol, pero están totalmente ausentes ante este tipo de catástrofes. La ayuda internacional opera en una suerte de caos, entre envíos de diferentes países, sectores privados y otros. Pero la realidad es que la gente afectada, realmente sufre de necesidades básicas y no son atendidos como todo ser humano debería serlo.
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jueves, 21 de enero de 2010
Capitalismo: una historia de amor… y de odio
Michael Moore vuele a meter el dedo en el ojo de su país.
Capitalismo: una historia de amor… y de odio
Johari Gautier Carmona Diagonal 21-enero-2010
Tras los éxitos de Bowling for Colombine y Fahrenheit 9/11, Michael Moore vuelve a las andadas con un documental crítico sobre su América natal que tanto quiere y que, según él, tanto peca de orgullo y de arrogancia. Desde los inicios, y a veces con un humor que raya en lo absurdo, el tono irónico y crítico del realizador marca la descripción de un país decadente, atrapado en sus propios fantasmas y sus viejos sueños de enriquecimiento sin escrúpulos. El autor rompe, una a una, las ideas del sueño americano, compara los Estados Unidos con el imperio romano cercano al colapso, formula preguntas evidentes para hacernos reflexionar sobre los abusos de un sistema que no entiende de personas ni de avances sociales. Lejos están los tiempos del maccarthismo en los que se enjuiciaba a cualquiera que criticaba las políticas internas del país y lejos también están los tiempos de Reagan en los que los Estados Unidos eran considerados como un modelo de libertad para todos.
Antes de exponer hechos novedosos y de tramar arriesgadas teorías, Michael Moore se hace portavoz de la América profunda, esa gran mayoría de trabajadores que lucha a diario para pagar su hipoteca y llegar a fin de mes, y lo hace sin tapujos, acercándose a ella con la sencillez de un ciudadano cualquiera que exige explicaciones y quiere causar ruido. Los casos indignantes de desahucios, los gestos agresivos de autoridades insensibles se suceden y muestran a una población ignorada por sus dirigentes y engañada por un sistema financiero demoledor. Los lloros se encadenan, se confunden con el furor de los que exigen justicia y evidencian una realidad innegable: América está rota, dividida entre una minoría corporativa amparada por el poder y una enorme mayoría, el pueblo, inconsciente de su fuerza. Siguiendo las pautas de una liviana lección de Historia (no exenta de humor), las definiciones del capitalismo se concatenan con gran velocidad, buscando una relativa exactitud, pero, al final, el espectador se queda con lo más impactante: eslóganes severos y críticos que aluden a “un sistema de buitres” o “un demonio que ha de ser eliminado”. Las imágenes también buscan un efecto notable en el público, tratan de sacudirle, y, sin embargo, mucho de lo que aparece en la película es conocido de todos: desde las famosas Subprimes hasta los escandalosos beneficios de las gigantes corporaciones que siguen despidiendo indiferentemente al personal, pasando por el equipo de asesoría de George Bush Jr o la participación de grandes compañías en la campaña electoral de Obama.
Entre distintos temas polémicos, destaca por su atrevimiento la narración de un supuesto complot realizado dos meses antes de la elección de Obama por los “buitres” codiciosos que controlan y dictaminan la política global del país. Se trata de un auténtico golpe de estado que deja maniatado a la clase política de Estados Unidos, anula al pueblo y permite a los golpistas escaparse con 700.000 millones de dólares sin que nadie pueda exigirles cuentas. Una orquestación tan excelente como indignante. También sorprende la solución propugnada por Michael Moore para evitar futuros abusos de poder y ésta se resume con la reactivación de la democracia americana en todos sus aspectos, fomentando la formación de sindicatos y la renovación de la clase política. Según el autor americano, “el capitalismo es un demonio y el demonio no se puede regular”.
Con la irreverencia que le caracteriza y un patriotismo fustigante, Michael Moore firma una obra llamativa y entretenida en la que el país más poderoso del mundo parece más enfermo que nunca.
Capitalismo: una historia de amor… y de odio
Johari Gautier Carmona Diagonal 21-enero-2010
Tras los éxitos de Bowling for Colombine y Fahrenheit 9/11, Michael Moore vuelve a las andadas con un documental crítico sobre su América natal que tanto quiere y que, según él, tanto peca de orgullo y de arrogancia. Desde los inicios, y a veces con un humor que raya en lo absurdo, el tono irónico y crítico del realizador marca la descripción de un país decadente, atrapado en sus propios fantasmas y sus viejos sueños de enriquecimiento sin escrúpulos. El autor rompe, una a una, las ideas del sueño americano, compara los Estados Unidos con el imperio romano cercano al colapso, formula preguntas evidentes para hacernos reflexionar sobre los abusos de un sistema que no entiende de personas ni de avances sociales. Lejos están los tiempos del maccarthismo en los que se enjuiciaba a cualquiera que criticaba las políticas internas del país y lejos también están los tiempos de Reagan en los que los Estados Unidos eran considerados como un modelo de libertad para todos.
Antes de exponer hechos novedosos y de tramar arriesgadas teorías, Michael Moore se hace portavoz de la América profunda, esa gran mayoría de trabajadores que lucha a diario para pagar su hipoteca y llegar a fin de mes, y lo hace sin tapujos, acercándose a ella con la sencillez de un ciudadano cualquiera que exige explicaciones y quiere causar ruido. Los casos indignantes de desahucios, los gestos agresivos de autoridades insensibles se suceden y muestran a una población ignorada por sus dirigentes y engañada por un sistema financiero demoledor. Los lloros se encadenan, se confunden con el furor de los que exigen justicia y evidencian una realidad innegable: América está rota, dividida entre una minoría corporativa amparada por el poder y una enorme mayoría, el pueblo, inconsciente de su fuerza. Siguiendo las pautas de una liviana lección de Historia (no exenta de humor), las definiciones del capitalismo se concatenan con gran velocidad, buscando una relativa exactitud, pero, al final, el espectador se queda con lo más impactante: eslóganes severos y críticos que aluden a “un sistema de buitres” o “un demonio que ha de ser eliminado”. Las imágenes también buscan un efecto notable en el público, tratan de sacudirle, y, sin embargo, mucho de lo que aparece en la película es conocido de todos: desde las famosas Subprimes hasta los escandalosos beneficios de las gigantes corporaciones que siguen despidiendo indiferentemente al personal, pasando por el equipo de asesoría de George Bush Jr o la participación de grandes compañías en la campaña electoral de Obama.
Entre distintos temas polémicos, destaca por su atrevimiento la narración de un supuesto complot realizado dos meses antes de la elección de Obama por los “buitres” codiciosos que controlan y dictaminan la política global del país. Se trata de un auténtico golpe de estado que deja maniatado a la clase política de Estados Unidos, anula al pueblo y permite a los golpistas escaparse con 700.000 millones de dólares sin que nadie pueda exigirles cuentas. Una orquestación tan excelente como indignante. También sorprende la solución propugnada por Michael Moore para evitar futuros abusos de poder y ésta se resume con la reactivación de la democracia americana en todos sus aspectos, fomentando la formación de sindicatos y la renovación de la clase política. Según el autor americano, “el capitalismo es un demonio y el demonio no se puede regular”.
Con la irreverencia que le caracteriza y un patriotismo fustigante, Michael Moore firma una obra llamativa y entretenida en la que el país más poderoso del mundo parece más enfermo que nunca.
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