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miércoles, 3 de marzo de 2010

En buena onda

En buena onda
Pedro Miguel La jornada 2 de febrero de 2010
En buena onda, señor Felipe Calderón: renuncie.

Ahora ya no se trata de que haya ocupado el cargo haiga sido como haiga sido, ni de su ilegitimidad de origen, ni del permanente agravio a la certidumbre democrática que significa su presencia en Los Pinos.
Hace mes y medio, vista desde este espacio, su posible salida del cargo parecía una perspectiva riesgosa. Nadie habló de peligro de ingobernabilidad o desestabilización, porque esas situaciones dejaron ya de ser riesgos para convertirse en tragedias reales; mire nada más cómo está Ciudad Juárez. No: lo temible resultaba que el grupo del que usted forma parte utilizara su abandono del cargo como una forma de recomposición; como una manera de desahogar algunas de las exasperaciones sociales que se han ido acumulando, a lo largo de tres décadas, y en forma muy acentuada durante el último trienio, en el cuerpo social; como un ejercicio de gatopardismo para burlar las demandas populares.

martes, 2 de marzo de 2010

País “made in China”

País “made in China”
Jorge Chabat El Universal 01 de marzo de 2010

Hace unos días el presidente Felipe Calderón criticó una vez más, a quienes hablan mal del país, “a veces como deporte”. El tema es sin duda complejo aunque ciertamente en ocasiones parece que algunos medios y algunos sectores de la clase política y de la población le “cargan la mano” al Presidente. No obstante, eso de “hablar mal del país”, simplemente es muy difícil de asir. ¿Qué es hablar mal del país? Si se critica la falta de prevención de los diversos gobiernos, estatales y federal, por el desbordamiento del canal de La Compañía, que le fastidió la vida a miles de personas, ¿es hablar mal del país? Y si uno critica el caos que priva en la ciudad de México donde las marchas no reguladas hacen que se pierdan miles de horas hombre, ¿es hablar mal del país?