Esta actitud empieza siendo (p.2), sin embargo, de reclamo, pues la LGDS le exige al Coneval algo imposible, al imponerle la obligación de efectuar mediciones multidimensionales de pobreza, lo que plantea un problema cuya solución aún se discute en el ámbito académico.
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domingo, 21 de marzo de 2010
23 millones padecen hambre en México
Ixel González El Universal 20 Marzo 2010
ixel.gonzalez@eluniversal.com.mx
Del universo total de pobres, 11.2 millones de personas no pudieron ni siquiera adquirir la canasta de alimentos (de 864 pesos mensuales) con la que el Coneval traza la línea de pobreza extrema
En una “radiografía” de la población en México se revela que la mayoría es pobre, está mal alimentada y es propensa a la obesidad. Cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) detallan que en 2008 cerca de 23 millones de mexicanos experimentaron “inseguridad alimentaria severa y moderada” y 25.8 millones, “inseguridad alimentaria leve”.
viernes, 19 de marzo de 2010
Trabajadores pobres
Matías Cremonte 18 de marzo de 2010
Argenpress
El debate sobre la cuestión de la pobreza volvió a ocupar un lugar destacado. Cuando se discute ese tema se construye una idea de pobreza basada estrictamente en la necesidad de sobrevivir, ocultando el derecho a vivir dignamente.
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martes, 16 de marzo de 2010
Combatir la pobreza es la manera más humana de enfrentar la violencia: AMLO
Necesario, dar a los jóvenes educación, trabajo y oportunidades de desarrollo, asevera
Combatir la pobreza es la manera más humana de enfrentar la violencia: AMLO
De la Redacción La Jornada 14 de marzo de 2010
Andrés Manuel López Obrador aseguró en Tampico, Tamaulipas, que es “un grave error del gobierno usurpador de Felipe Calderón la estrategia de enfrentar los problemas de violencia e inseguridad sólo con medidas coercitivas, amenazas de mano dura, cárceles, policías, soldados y leyes más severas.
Ni con un policía en cada esquina podrá atacarse esos flagelos si no hay trabajo, bienestar, educación y oportunidades de desarrollo para los jóvenes. La paz social, la tranquilidad y la seguridad pública son fruto de la justicia, aseveró.
jueves, 11 de marzo de 2010
Pobreza y salud
Arnoldo Kraus La jornada 10 Marzo 2010
Los expertos en materia económica explican que la pobreza no es solamente un problema monetario; aseguran que los esquemas sociales deben modificarse para afrontarla. Las dádivas no sirven. Cambiar la sociedad sí sirve. Pocos países han conseguido modificar esa conducta. La mayoría fracasan porque imperan la corrupción, el robo, la impunidad y la deseducación de los políticos. En ese entramado México es adalid: nuestra nación suma la bazofia previa y agrega el determinismo casi genético de la mayoría de nuestros políticos, que dice: “el país no importa. Lo que importa es descartar al rival político aunque las ideas sean buenas”.
A pesar de lo avanzado del siglo XXI, sigue siendo difícil saber, si es la ralea política que dirige el mundo la culpable de la pobreza o si es la miseria la responsable de atraer a esos insensatos personajes para que sigan aprovechándose de ese mal.
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martes, 9 de marzo de 2010
Más de 24.4 millones de mexicanas están en pobreza multidimensional
Protestas contra feminicidios en el Día Internacional de la Mujer
DE LA REDACCIÓN La jornada 9 Marzo 2010
Actualmente, de los 47.2 millones de connacionales que viven en condiciones de pobreza multidimensional, alrededor de 50 por ciento, es decir, 24.4 millones, son mujeres, señaló el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). En tanto, se estima que en Estados Unidos viven 5.3 millones de mexicanas, lo que representa 45 por ciento de la población migrante en ese país.
sábado, 6 de marzo de 2010
Miseria que crece
José Cueli La jornada 5 Marzo 2010
Miseria que crece
La marginación como síndrome tiene múltiples causas, pero es una sintomatología común que se observa en personas marginadas del valle de México. Estrés y neurosis traumática son dos conceptos clave que, desde la sicopatología, permiten explicar el comportamiento de marginados urbanos. Si bien estos individuos se circunscribían a los cinturones de miseria periféricos de la ciudad, en los pasados 30 años el incremento de la pobreza ha crecido de forma alarmante y ahora se ven infiltrados en el corazón de la ciudad misma.
viernes, 5 de marzo de 2010
México, castas y pobreza
México, castas y pobreza
Editorial El Universal 04 de marzo de 2010
Sin importar lo que hagamos parece que la pobreza en México no disminuye. Después de la crisis de los 80 el gobierno federal constató que la mitad de su población era pobre, con la mitad tratando de sobrevivir con dos dólares diarios por persona.
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sábado, 27 de febrero de 2010
El Coneval y la medición multidimensional de la pobreza/ II
Economía Moral
El Coneval y la medición multidimensional de la pobreza/ II
Fantasiosa reinterpretación de la Ley General de Desarrollo Social
Fantasiosa reinterpretación de la Ley General de Desarrollo Social
Julio Boltvinik La Jornada 26 Febrero 2010HTML clipboard
La lectura de la parte de fundamentos y conceptos de la Metodología para la medición de la pobreza multidimensional de la pobreza en México del Coneval transmite, entre otras, la percepción de que prevalece una actitud apologética del Coneval respecto a la Ley General de Desarrollo Social (LGDS).
Esta actitud empieza siendo (p.2), sin embargo, de reclamo, pues la LGDS le exige al Coneval algo imposible, al imponerle la obligación de efectuar mediciones multidimensionales de pobreza, lo que plantea un problema cuya solución aún se discute en el ámbito académico.
Esta actitud empieza siendo (p.2), sin embargo, de reclamo, pues la LGDS le exige al Coneval algo imposible, al imponerle la obligación de efectuar mediciones multidimensionales de pobreza, lo que plantea un problema cuya solución aún se discute en el ámbito académico.
jueves, 11 de febrero de 2010
Democratizar el sistema de partidos
Democratizar el sistema de partidos
Lorenzo Córdova Vianello El Universal 10 de febrero de 2010
Que en la actualidad los partidos no gozan de buena fama pública es algo que los diversos estudios de cultura política han venido constatando. Es más, en América Latina —y en México seguimos esa tendencia— su descrédito se ha acentuando aceleradamente en la última década, al grado de colocarlos (por cierto, junto con los parlamentos) en los peores niveles de confianza y aprecio ciudadano.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Las finanzas públicas en 2009
Reporte Económico
David Márquez Ayala La jornada 8 de Febrero de 2010
Las finanzas públicas en 2009
En el 2009 la situación de las finanzas públicas –como ya habíamos visto (RE 24 y 31/ago. 2009)– se hizo crítica. Al cierre del año, el déficit fiscal se elevó, a pesar de los ajustes realizados, a -275 mil millones (2.3% del PIB), muy superior a los -8 mil millones de 2008 e incluso -47 mil millones arriba de lo presupuestado.
sábado, 6 de febrero de 2010
Michoacán es Waterloo
Michoacán es Waterloo
La matanza de 15 jovencitos en Ciudad Juárez no es lo más grave que ha acontecido en 2010
Tronera Salvador Camarena El Universal 05 de febrero de 2010
La matanza de 15 jovencitos en Ciudad Juárez no es lo más grave que ha acontecido en 2010. A pesar de que no cabe matiz alguno ante esa tragedia —pues reúne la indefensión de los juarenses más vulnerables, el poderío de los criminales, la inutilidad de policías que ni previenen ni responden, y la indolencia de autoridades, en primerísimo lugar el Presidente Calderón y su particular manera de criminalizar a las víctimas—, a pesar de todo ello, no es lo peor que nos ha pasado en México en las últimas semanas. Más preocupante aún, por todo lo que implica, es la liberación de varios de los acusados en lo que popular, y ahora sabemos que fallidamente, se llamó el Michoacanazo.
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lunes, 18 de enero de 2010
En el umbral de la pobreza, 39.7 millones de personas en México
Viven en situación vulnerable; la crisis las ha llevado a gastar menos en alimentos y transporte
En el umbral de la pobreza, 39.7 millones de personas en México
No son pobres, pero están en el límite; tienen al menos dos carencias sociales: Observatorio de Política Social y Derechos Humanos
Hacen esfuerzos en materia de salud y educación básica
ANGÉLICA ENCISO La jornada 18 de Enero de 2010
En el territorio nacional hay 39.7 millones de personas –37.5 por ciento de la población total– que viven en situación vulnerable. No son pobres, pero están en el límite. Son mexicanos que tienen al menos dos carencias sociales y la actual crisis económica los ha llevado a dejar de adquirir productos y a gastar menos en alimentos y en transporte.
En momentos de crisis como éste, “las familias recurren a distintas reducciones de gasto en bienes que les son estratégicos, aunque hay rubros que son inamovibles. Algunos se relacionan con las provisiones de bienes y servicios públicos como salud y educación básica. Hay otros no tan directos, como el transporte público y alimentación”, señala un análisis sobre el cambio de gasto en los hogares, elaborado por el Observatorio de Política Social y Derechos Humanos.
Explica que dentro del gasto de los hogares hay rubros decisivos, como comida, medicamentos o útiles escolares, los cuales son indispensables. Asimismo, hay otros bienes y servicios como ropa, regalos, transporte foráneo y recreación, que no son tan indispensables. La prioridad de necesidades depende de las familias, de las características y hábitos que éstas tienen, precisa.
El deterioro en la calidad de vida de las familias no se refleja inmediatamente. A los niños no se les saca de la escuela; si “la clase media deja de pagar colegiaturas, inscribe a los niños en colegios públicos. La gente no pierde su vivienda, pero deja de hacer reparaciones. Si se descompone la televisión, no la mandan a arreglar, y así poco a poco baja su calidad de vida. Si se rompe un vidrio, no lo cambian”, indica Araceli Damián, investigadora de El Colegio de México.
En el acceso a los servicios de salud también se da un deterioro, pero ocurre una mejora en ciertos indicadores, agrega. “La gente sigue estudiando. Aún está la idea de que la educación es el medio para conseguir un mejor nivel de vida. Las familias hacen un esfuerzo porque los jóvenes continúen en la educación.” Indica que la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares 2006-2008 capta al Seguro Popular, pero éste no es igual a la seguridad social. “Van a salir (las autoridades) con que los viejitos de Oportunidades, que reciben 250 pesos al mes, ya tienen seguridad social, pero este concepto es más amplio.”
De acuerdo con información que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) reportó en la medición multidimensional de la pobreza, con base en datos de 2006-2008, del total de la población mexicana apenas 18 por ciento cuenta con ingresos suficientes y con todos los derechos sociales cubiertos (educación, servicios de salud, seguridad social, calidad y espacios de vivienda, acceso a los servicios básicos y alimentación).
Del resto de la población, 44 por ciento vive en pobreza, multidimensional, 4.5 por ciento es vulnerable por ingresos y 33 por ciento enfrenta alguna carencia social.
En un análisis, el observatorio indicó que se ha dado una reducción en el gasto de los hogares, ya que si bien en 2006 erogaban en promedio a la semana 2 mil 590 pesos por alimentos, en 2008 se reportó una reducción a 2 mil 395 pesos para el mismo fin. Para cuidados a la salud, en 2006 se gastaban 350 pesos por trimestre, mientras 24 meses después fueron 228 pesos; en educación básica el gasto promedio mensual por hogar pasó de 260 a 234 pesos.
Precisa que en los hogares urbanos el gasto semanal por persona era en promedio de 895 pesos en 2006, pero dos años después bajó a 818 pesos. En tanto, en el ámbito rural, el gasto por persona a la semana fue de 538 pesos y bajó a 504. “Dado que en el contexto rural los ingresos son menores respecto del urbano, se esperaría que en contextos críticos las familias rurales trataran de mover lo menos posible la alimentación y que las urbanas tuvieran mayor margen de maniobra para reducir el gasto de alimentos, comprando bienes de menor precio y calidad.”
Agrega que las familias urbanas redujeron significativamente sus gastos en artículos de limpieza, cristalería, enseres domésticos, comunicaciones, salud y educación y recreación. Además, los hogares urbanos y rurales decidieron no reducir mayormente sus gastos en vivienda, transporte público, educación básica, cuidados y accesorios personales.
“Lo que se muestra es que en contextos económicos críticos hay algunos gastos que difícilmente se pueden mover, porque son costos fijos para el sostenimiento de las condiciones mínimas de bienestar del hogar. En particular, destaca un gasto que es fundamental para cualquier persona y familia y que muchas veces es olvidado: el transporte público.”
Agrega que “transportarse es una necesidad básica para cualquier persona. Independientemente de si se están en crisis o no, las familias y sus integrantes requieren movilizarse para comprar productos, visitar familiares, recrearse, trabajar, buscar empleo o educarse. En 2006 el gasto promedio de los hogares por persona en trasporte público fue de 121 pesos semanales en el ámbito urbano y de 85 en el rural. Para 2008, apenas se registró un descenso en el gasto de 116 pesos por persona en las familias urbanas y 75 en el rural”, indica.
“Alimentarse, vestirse, vivir en un lugar adecuado, estar saludable, educarse y transportarse constituyen elementos básicos para cualquier persona; en la medida en la que éstos se complementan, el nivel de vida de un ser humano aumenta. Con la crisis, algunos en lugar de complementarse se sustituyen, esto es, me alimento menos para trasportarme igual.”
Según la clasificación que hace el INEGI, de casi 16 millones de hogares donde habita al menos una persona menor de 14 años, 70 por ciento se ubican en el estrato bajo y medio bajo. Es decir, los rasgos generales de las familias en expansión son bajo nivel de ingresos, pocos años cursados en la escuela y baja calidad de la vivienda en la que habitan, factores que contribuyen a que estas familias reciban con mayor severidad los impactos de la crisis. Siete de cada diez familias en expansión están en los dos estratos más bajos.
En el umbral de la pobreza, 39.7 millones de personas en México
No son pobres, pero están en el límite; tienen al menos dos carencias sociales: Observatorio de Política Social y Derechos Humanos
Hacen esfuerzos en materia de salud y educación básica
ANGÉLICA ENCISO La jornada 18 de Enero de 2010
En el territorio nacional hay 39.7 millones de personas –37.5 por ciento de la población total– que viven en situación vulnerable. No son pobres, pero están en el límite. Son mexicanos que tienen al menos dos carencias sociales y la actual crisis económica los ha llevado a dejar de adquirir productos y a gastar menos en alimentos y en transporte.
En momentos de crisis como éste, “las familias recurren a distintas reducciones de gasto en bienes que les son estratégicos, aunque hay rubros que son inamovibles. Algunos se relacionan con las provisiones de bienes y servicios públicos como salud y educación básica. Hay otros no tan directos, como el transporte público y alimentación”, señala un análisis sobre el cambio de gasto en los hogares, elaborado por el Observatorio de Política Social y Derechos Humanos.
Explica que dentro del gasto de los hogares hay rubros decisivos, como comida, medicamentos o útiles escolares, los cuales son indispensables. Asimismo, hay otros bienes y servicios como ropa, regalos, transporte foráneo y recreación, que no son tan indispensables. La prioridad de necesidades depende de las familias, de las características y hábitos que éstas tienen, precisa.
El deterioro en la calidad de vida de las familias no se refleja inmediatamente. A los niños no se les saca de la escuela; si “la clase media deja de pagar colegiaturas, inscribe a los niños en colegios públicos. La gente no pierde su vivienda, pero deja de hacer reparaciones. Si se descompone la televisión, no la mandan a arreglar, y así poco a poco baja su calidad de vida. Si se rompe un vidrio, no lo cambian”, indica Araceli Damián, investigadora de El Colegio de México.
En el acceso a los servicios de salud también se da un deterioro, pero ocurre una mejora en ciertos indicadores, agrega. “La gente sigue estudiando. Aún está la idea de que la educación es el medio para conseguir un mejor nivel de vida. Las familias hacen un esfuerzo porque los jóvenes continúen en la educación.” Indica que la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares 2006-2008 capta al Seguro Popular, pero éste no es igual a la seguridad social. “Van a salir (las autoridades) con que los viejitos de Oportunidades, que reciben 250 pesos al mes, ya tienen seguridad social, pero este concepto es más amplio.”
De acuerdo con información que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) reportó en la medición multidimensional de la pobreza, con base en datos de 2006-2008, del total de la población mexicana apenas 18 por ciento cuenta con ingresos suficientes y con todos los derechos sociales cubiertos (educación, servicios de salud, seguridad social, calidad y espacios de vivienda, acceso a los servicios básicos y alimentación).
Del resto de la población, 44 por ciento vive en pobreza, multidimensional, 4.5 por ciento es vulnerable por ingresos y 33 por ciento enfrenta alguna carencia social.
En un análisis, el observatorio indicó que se ha dado una reducción en el gasto de los hogares, ya que si bien en 2006 erogaban en promedio a la semana 2 mil 590 pesos por alimentos, en 2008 se reportó una reducción a 2 mil 395 pesos para el mismo fin. Para cuidados a la salud, en 2006 se gastaban 350 pesos por trimestre, mientras 24 meses después fueron 228 pesos; en educación básica el gasto promedio mensual por hogar pasó de 260 a 234 pesos.
Precisa que en los hogares urbanos el gasto semanal por persona era en promedio de 895 pesos en 2006, pero dos años después bajó a 818 pesos. En tanto, en el ámbito rural, el gasto por persona a la semana fue de 538 pesos y bajó a 504. “Dado que en el contexto rural los ingresos son menores respecto del urbano, se esperaría que en contextos críticos las familias rurales trataran de mover lo menos posible la alimentación y que las urbanas tuvieran mayor margen de maniobra para reducir el gasto de alimentos, comprando bienes de menor precio y calidad.”
Agrega que las familias urbanas redujeron significativamente sus gastos en artículos de limpieza, cristalería, enseres domésticos, comunicaciones, salud y educación y recreación. Además, los hogares urbanos y rurales decidieron no reducir mayormente sus gastos en vivienda, transporte público, educación básica, cuidados y accesorios personales.
“Lo que se muestra es que en contextos económicos críticos hay algunos gastos que difícilmente se pueden mover, porque son costos fijos para el sostenimiento de las condiciones mínimas de bienestar del hogar. En particular, destaca un gasto que es fundamental para cualquier persona y familia y que muchas veces es olvidado: el transporte público.”
Agrega que “transportarse es una necesidad básica para cualquier persona. Independientemente de si se están en crisis o no, las familias y sus integrantes requieren movilizarse para comprar productos, visitar familiares, recrearse, trabajar, buscar empleo o educarse. En 2006 el gasto promedio de los hogares por persona en trasporte público fue de 121 pesos semanales en el ámbito urbano y de 85 en el rural. Para 2008, apenas se registró un descenso en el gasto de 116 pesos por persona en las familias urbanas y 75 en el rural”, indica.
“Alimentarse, vestirse, vivir en un lugar adecuado, estar saludable, educarse y transportarse constituyen elementos básicos para cualquier persona; en la medida en la que éstos se complementan, el nivel de vida de un ser humano aumenta. Con la crisis, algunos en lugar de complementarse se sustituyen, esto es, me alimento menos para trasportarme igual.”
Según la clasificación que hace el INEGI, de casi 16 millones de hogares donde habita al menos una persona menor de 14 años, 70 por ciento se ubican en el estrato bajo y medio bajo. Es decir, los rasgos generales de las familias en expansión son bajo nivel de ingresos, pocos años cursados en la escuela y baja calidad de la vivienda en la que habitan, factores que contribuyen a que estas familias reciban con mayor severidad los impactos de la crisis. Siete de cada diez familias en expansión están en los dos estratos más bajos.